domingo, 26 de mayo de 2019

Con fuerte trato, incluso golpes, una institutriz enseña a una niña con discapacidad a superar esta condición.

¡Hola! Quiero compartir con ustedes una película que me pareció increíble, su nombre es: El milagro de Ana Sullivan. La vi antes de adquirir discapacidad y me gustó, me pareció grandiosa y ahora que trato con más personas con diferentes discapacidades me parece que verla es esencial para poder concienciar y entender puntos como:
  1. Ser consciente de que por el hecho de que un niño posea discapacidad no hay que consentirlo y darle todo a plato servido. 
  2. Sentir lástima por un niño con discapacidad es un error grave que regularmente padres y familiares comenten, motivo por el cual el niño va creciendo caprichoso. 
  3. Ser fuerte y fijar límites es parte de la educación que como cualquier niño sin discapacidad, quienes la poseen deben cumplir.
SINOPSIS.
Hellen Keller es una niña que nació ciega, sorda y muda, motivos por los cuales es incapaz de comunicarse con el resto del mundo mediante el habla. A medida que crece se convierte en una niña malcriada por su familia, quienes son incapaz de afrontar una situación tan complicada en el Boston de finales del siglo XIX. La frustración que genera en Helen su incomunicación la ha convertido en una pequeña salvaje, con comportamientos animalizados y una actitud muy agresiva. Los padres de Helen se plantean internarla en una institución sanitaria. Antes de eso, no obstante, solicitan ayuda al Instituto Perkins, que envía a los Keller a Annie Sullivan, una maestra que ha recobrado parcialmente la vista. Armada de gran paciencia y perseverancia, Sullivan enseña a Helen con fuertes tratos, rectitud y mucha disciplina a comunicarse por medio del tacto y la educa para transformarla en un ser civilizado.

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